lunes, 3 de octubre de 2011

De espaldas

Morris dancer

¿A qué no os podíais imaginar que la gente de espaldas fuera tan fotogénica? ¿Os habéis fijado en el gorro?  Es un Morris Dancer. Uno de los muchos que invadieron la ciudad un día de Abril. Cada grupo era distinto, tenía un traje distinto y un gorro distinto. Muy coloridos, bailaban y cantaban en cada esquina de Oxford. Son fascinantes y yo no podía dejar de mirarlos. A mí me parece que van disfrazados de pájaros (¿será por las plumas?). Hasta los trocitos de tela que se ponen en los trajes parecen plumas. Algunos llevan palos y bailan como volando con los palos, sincronizándose entre ellos (sino se dejarían algún que otro ojo morado) y con sus campanitas en los pies. Otros bailan con pañuelos en lugar de palos (esos son más estilo Heidi bajando por la ladera de la montaña con Niebla). Estas danzas se llevan haciendo desde el siglo XV y parece ser que tienen su origen en España: las danzas moriscas. Aún se pueden encontrar lugares donde se baile algo parecido en el norte de España.

A mí me encanta fotografiar a gente de espaldas. Cuando pienso en gente de espaldas siempre me acuerdo de mi amiga Patricia Montero. Ella es ilustradora (y una maravillosa fotógrafa) y que ya nos regaló una increíble ilustración en este blog (gracias de nuevo guapísima!). Ella vive en Montreal y tenía la costumbre de dibujar a la gente de espaldas mientras viajaba en el autobus a su lugar de trabajo. Unos dibujos preciosos (algunos los podéis ver aquí , aquí , o aquí). ¿A qué es una idea excelente? Como veís son una maravilla y os demuestran que aunque no hayan rostros la gente de espaldas da mucho juego.

La chica de Gijón

Para empezar uno puede hacer "robados" sin que la gente se de cuenta, que para los fotografos vergonzosos es lo mejor del mundo, ya que da muchísimo apuro hacerle fotos a alguien en la calle y que te pillen. Las fotos de gente de espaldas son retratos misteriosos, sin rostros, cuya expresión corporal, movimiento y dirección pueden llegar a transmitir mucho. Y si encima tienen algún detalle particular, como un gorro o una bici, entonces los retratos toman personalidad y nos cuentan algo sobre la historia del personaje en cuestión. En mi opinión los retratos de espaldas dejan volar la imaginación del que los observa. Esta foto fue tomada en una calle peatonal en Gijón. Me encantó ver a una chica con bici, algo tan común en Oxford, y el movimiento de su pelo al andar.

Esta fue mi aportación para La vuelta al mundo de Septiembre. Si quieres ver la cadena de blogs mundial, no te olvides de visitar el blog de Jackie, Casi en serio. Este mes buscamos bicicletas. ¿Te animas?

3 comentarios:

Vicky Bonifacio dijo...

Que lindos robados!!!
La verdad que este mes que quería sacar a la gente de espaldas todos se daban vuelta jajaja

Vane dijo...

Ya te lo dije en Flickr, me chiflan estas fotitos tuyas :-)

besitos!!!

Roxi Ameduri Marchettini dijo...

hola! qué geniales tus fotos, todas tienen una historia para imaginar.
feliz lunes y buena semana!!!!!!!