miércoles, 2 de febrero de 2011

La mariposa blanca

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Maravillosa ilustración de mi ilustradora favorita Patricia Montero

La sala de juegos del departamento de oncología del hospital infantil de Oxford estaba vacía cuando la visité por primera vez. Tenía, nada más entrar, a la izquierda, unos sofás adornados con tules de esos que cuelgan por encima, imitando el estilo árabe. Este era el lugar donde los más mayores podían sentarse a hablar. A fin de cuentas allí irían a parar niños de todas las edades hasta los 19 años. Niños y niñas, bebés, adolescentes, que por cualquier motivo y sin explicación posible, habían desarrollado una forma u otra de cancer. Sí, por desgracia el cancer no mira la edad.

La sala era espaciosa, llena de juegos para todas las edades y con un ventanal que daba a un patio interior, cubierto (por supuesto) de un material transparente que dejaba pasar la luz por todo el techo. Digo por supuesto porque no debemos olvidar que en Reino Unido la probabilidad de lluvia es bastante alta. Mirando por el ventanal de la sala se podían ver abajo, en el patio interior, unos juegos para niños, como los que se suelen encontrar en los parques infantiles, aunque no había ningún niño jugando en ese momento. 

De repente, mi mente dejó de escuchar por unos segundos lo que explicaba la enfermera que nos enseñaba las instalaciones, y se centró en un detalle sin importancia que sucedía detrás del cristal: había una mariposa blanca. Sí, una mariposa blanca aleteaba sus alas y daba golpecitos en el cristal  como queriendo entrar a este mundo de juegos artificial, que se había montado para que los niños pudieran seguir siendo niños pese a todo. Pero, ¿Por dónde había conseguido entrar esa mariposa? No había ventanas en el patio interior y sin embargo allí estaba incansable, como recordándonos que había un mundo hermoso más allá de esas cuatro paredes de cemento. Allí, encerrada entre paredes de cristal, las acariciaba con sus alas, con la esperanza de poder pasar al otro lado y librarse del cristal que la separaba de la libertad. Y esto me hizo pensar que no había tanta diferencia entre esta mariposa blanca y estos niños, que luchan cada día por ganar al cancer, un cristal que les impide disfrutar de la vida plena, y poder ser libres. Cada uno encerrado a un lado del cristal, y todos con las mismas vistas de cemento. 

Si tan sólo pudiéramos devolverle a la mariposa su jardín lleno de flores y a estos niños un mundo lleno de color... Si tan sólo pudieramos hacerles sonreir y crearles mundos mágicos con los que soñar mientras se hacen fuertes para romper el cristal que los separa del resto del mundo... ¿No lo haríamos?

¿Queréis saber cómo?

P.S: Mi amiga Pati, que es ilustradora, diseñadora gráfica, artista, fotógrafa y que es una bellísima persona, aceptó colaborar en esta entrada conmigo. Como podéis ver aquí y en su blog, tiene una creatividad desbordante y todo lo que crea lo hace bonito. Mil gracias Pati por colaborar conmigo en esta entrada de esta manera tan hermosa. No me imagino mejor manera de plasmar la historia. Y es todo un honor aparecer en ella (aunque creo que me dibujaste mucho más linda). Gracias de corazón!


P.S 2: Esto que aquí relato es una historia real y que me sucedió tal cual la cuento. Esta es la primera de una serie de entradas en las que estoy trabajando y que os iré contando poco a poco... 

11 comentarios:

Vane dijo...

Ay Sylvia, qué entrada tan tierna y conmovedora!!!! me ha encantado la similitud entre los niños y la mariposa, con la diferencia de que los peques tendrán unos padres que estarán sufriendo lo inimaginable por ellos.
Sabes? Marinita estuvo ingresada cuando tenía un mes y su planta era la misma que la de oncología infantil. Se me partía el alma de ver a los niños y niñas en silla de ruedas y sin pelo. Es muy duro, y conozco un caso más cercano de bebé con leucemia que gracias a Dios está saliendo adelante.
Ya tenía ganas de que nos pusieras al día de tu trabajo en el hospital y desde luego has tenido una ayuda buenísima para este post, qué gran fotógrafa e ilustradora es Pati!
Enhorabuena por ser como eres!

Un beso

pati dijo...

¡Qué lindo Syl! Qué bonito volverte a leer e imaginar todo de nuevo. Lo que estás haciendo es grande, muy grande.

Te mando un beso y quedo esperando qué es lo que podemos hacer para ayudar :)

Lyn dijo...

Sí! sin duda yo quiero saberlo. Hermosa entrada, bella forma de escribir y que gran experiencia, no puede estar mejor acompañada que por una ilustración de Pati.
Quedo atenta y con ganas de saber más, cuanto antes.
Un abrazo con cariño,
Lyn

bymargarita dijo...

Sylvia que historia tan conmovedora, es muy triste pero a la vez llena de esperanza...
Quiero saber en que puedo ayudar, recuerdo que gracias a ti, estoy en craft hope :)
Paty es excelente.
Te mando un beso y de ahora en adelante siempre que vea una mariposa blanca me acordare de ti y los niños con cáncer. Besos.

Jackie dijo...

estamos cruzadas, yo llevo un rato aqui y me van entrando tus comentarios de flickr y el blog :)
vine porque estaba preocupada por ti, ya va.
me voy a hacerle el desayuno a valeria y vuelvo.

Jackie dijo...

Ahora si lei!
Que belleza ♥
:'(
Y que sueño es la ilustracion de Pati!
Un lujo total este post.
Estaba pensando esta mañana en ti, en que no sabia nada de ti, ni hiciste Espacios en Enero y vine a ver que pasaba y mientras estaba aqui llegaron tus comentarios a flickr y al blog :)
Que conexion!
Me parece tan hermoso que estes trabajando en una cosa como esta!
Es bellisimo.
Ojala estuvieras haciendolo aqui porque Marianne y Valeria quieren (y necesitan) hacer voluntariado y ellas quieren trabajar en un programa como el tuyo, pero por la edad las bloquean en todas partes.
Tampoco hemos hecho una busqueda bien hecha, a decir verdad, por mi falta de tiempo.

Un beso, Sylvia preciosa.

María dijo...

Sylvia, me has puesto tierno el corazón. Ahora entiendo que tu "desaparición" ha sido por algo precioso.

Un abrazo

Cecilia dijo...

Llegué aquí gracias a Pati. Tu trabajo es maravilloso, muy conmovedor, muy valiente y generoso.

Ojalá haya muchas mariposas blancas para dar esperanza todos esos niños que luchan por vivir.

Un abrazo!

COREN dijo...

Que lindo proyecto Sylvia, mil felicitaciones, personas como tu y como Paty son las que necesitamos en este mundo, porque con detalles tan lindos como este nos permiten creer en un mundo mejor y en que podemos y debemos formar parte en el mas activamente y que aunque parezca un un granito de arena es muchiiiiisimo.

Alesi dijo...

Felicidades por tu trabajo, la historia muy conmovedora y la ilustración de diez, eres una graaan persona te admiro mucho.

Y que gran gusto volver a leerte.

Besos.

Sylvia dijo...

Disculpad mi retraso en contestar a vuestros preciosos comentarios. Tuve muchísimo trabajo esta semana y muchas cosas que finalizar, con lo que no me quedó ni un huequito para nada más. Espero publicar la siguiente entrada muy pronto. Mientras, aquí contesto a vuestros mensajes.

Vane, muchas gracias. Sí, estos niños tienen unos padres que no saben que hacer. Muy pronto sigo contandote y desde luego te debo un email largo y tendido...

Pati linda, mil gracias por esta maravillosa participación. Eres una artista de los pies a la cabeza!!!!!

Lyn, muchas gracias Lyn, muy prontito te cuento...

Margarita, que linda!! Esta iniciativa empezó con craft hope también y se convirtió el algo mucho más grande.

Jackie, pues parece que sí que nos cruzamos y yo desaparecí de nuevo!! No hice espacios, y sí que hice fotos de navidad pero tampoco subí ninguna!! que desastre!!! Y este mes tomé unas fotos en Londres que sí que quiero subir, a ver si lo consigo. Estuve mirando unas cositas por Montreal, y en breve te mando un email para contarte lo que he encontrado para Marianne y Valeria, a ver si algo les sirve. Ya me gustaría a mí haber creado esto en una ciudad como Montreal, sería fantastico!!

María, muchas gracias!!

Cecilia, que linda!! Muchas gracias por pasarte.

Coren, cada granito cuenta! :) Muchas gracias por tan lindo comentario.

Alesi, muchas gracias!!!!

Un besote a todas!!!